Género y Trabajo (inequidades en américa latina)
Género y Trabajo

¿Por qué género y trabajo?

El trabajo es la herramienta de movilidad social más importante de las sociedades modernas. Tras el notorio ingreso de la mujer en el mercado de trabajo en las últimas décadas, se observa una tendencia en alza de la participación femenina en la actividad económica. Sin embargo, los niveles de remuneración de las mujeres se encuentran un 25% por debajo de los hombres y su presencia en comités ejecutivos, equipos directivos y puestos de liderazgo es aún mínima. En el mundo el porcentaje de mujeres en cargos de jerarquía se ha mantenido estable y por debajo de un 15% a través de los años. La ausencia de políticas de diversidad acordes que apunten a un balance de género, produce grupos de trabajo homogéneos, obstaculizando el crecimiento de las empresas y su óptimo desempeño financiero. Esto a su vez, desincentiva la incorporación de mejores perfiles profesionales y la generación de ámbitos saludables de trabajo.

Las características del mercado laboral condensan la existencia de barreras visibles e invisibles instaladas en la sociedad, los hogares y en los lugares de trabajo. Las barreras visibles refieren al conjunto de prácticas y políticas dominantes que obstaculizan el camino de la mujer hacia un exitoso desarrollo profesional. Algunos cambios estructurales como horarios flexibles de trabajo, políticas de apoyo a mujeres con niños, programas de mentoring, entre otros, resultan útiles pero insuficientes a la hora de retener y ofrecer reales oportunidades de crecimiento a las mujeres con gran potencial en las empresas.

Por otro lado el mundo laboral convive con barreras más difíciles de detectar, reconocer y cambiar. Nos referimos a la cultura, la mentalidad de hombres y mujeres que bajo creencias incorporadas no generan las oportunidades necesarias que permitan a las mujeres ascender a puestos de liderazgo.

¿Cuáles son los Beneficios de implementar políticas de balance de género?

1

Mejora y retiene el talento:
Las mujeres son el 60% de los graduados universitarios en Argentina. Adaptarse a sus necesidades posibilita conseguir mejores perfiles profesionales y aumentar su satisfacción y compromiso con el trabajo.

2

Incrementa el desempeño financiero:
Las empresas con mayor balance de género tienen mayor productividad, más rendimiento de sus ventas, más de rentabilidad sobre sus recursos y más retorno sobre el capital.

3

Permite adaptarse a las nuevas reglas de consumo:
Las mujeres en Argentina influencian o toman las decisiones de la compra de la mayoría de productos del mercado.


4

Favorece la imagen corporativa:
Las políticas de balance de género acercan la empresa a sus empleados, accionistas y clientes, tanto mediante acciones y políticas internas como medidas externas de comunicación y publicidad, mejorando así su percepción de marca.

5

Genera desarrollo:
Una participación equitativa de hombres y mujeres en el mercado laboral aumenta el PBI, reduce la pobreza y contribuye de manera significativa a la salud y productividad de las familias y comunidades.

6

Respeta los Derechos Humanos:
Si bien hombres y mujeres no somos iguales, si lo somos frente al derecho. Tenemos el mismo derecho al trabajo, a las oportunidades de crecimiento, al salario digno, a la no discriminación, etc. La igualdad de género es en sí mismo un derecho humano.