¿Es un sesgo de género o simplemente apesto? El hilo de twitter de una doctora que se volvió viral

Entre los efectos tóxicos del sexismo en ambientes de trabajo, algunos tópicos reciben más atención que otros: brecha salarial, acoso sexual, licencias por maternidad irregulares, falta de mujeres en roles de liderazgo. Pero menos discutido es el impacto psicológico de dichos sesgos de género –específicamente, cómo las microagresiones sexistas repetidas (a veces agravadas por una discriminación total) pueden debilitar la confianza de las mujeres en sí mismas.

Cuanto más tiempo este círculo persista -y, usualmente, lo hace- más se deteriora la confianza en nosotras mismas, y empezamos a paralizarnos ante oportunidades profesionales y de éxito. Las mujeres comenzamos a sentir más el “síndrome del impostor”, la convicción de que cualquier progreso que hagamos es una casualidad y que no estamos verdaderamente calificadas para trabajar entre tan ilustres (se lee: hombres blancos) pares.

Es difícil entender por qué, siendo una mujer realizada, la confianza en tí misma puede sentirse como  gelatina. O por qué, como una mujer exitosa, no puedes simplemente releer tu curriculum, darte una palmada en la espalda y volver a trabajar. Estas dificultades están enraizadas en vergüenzas y ansiedades internalizadas, y debemos discutir más sobre esto: esta fue la misión de la doctora de emergencias Esther Choo cuando comenzó un hilo en Twitter

“Voy a escribir un libro que se llame “Es un sesgo de género o simplemente apesto?” Anticipos en los post que siguen”

Choo es una profesora asociada en la Universidad de Oregon de Salud y Ciencia y co-fundadora de Equity Quotient, que provee estadísticas sobre equidad en el ambiente de trabajo en la industria de lxs trabajadorxs de la salud. Frecuentemente twittea sobre sexismo y discriminación en el campo de la medicina.

En su hilo de twitter “Es un sesgo de género o simplemente apesto?”, que hasta ahora llegó a tener 500 retweets y 1500 likes, Choo aplica esta pregunta a una serie de experiencias confusas, como por ejemplo que te pidan esperar para ser ascendida así un colega hombre puede hacerlo primero, o que te hablen encima, o que quedes a cargo de tareas domésticas en la oficina mientras los hombres aprovechan para ser ascendidos a posiciones de liderazgo o quedar seleccionados para comités influyentes.

Cada escenario ilustrado en el hilo de Twitter viene con una ilustración de Maurice Sendak, del libro para niñxs “What Do You Say, Dear?” de 1958 y una respuesta muy simple de parte de Choo: “Es un prejuicio de género”.

“ P: Cada vez que hablo en una reunión de docentes de la facultad, me ignoran, hablan encima mío o me desestiman. Es un prejuicio de género o simplemente apesto?Rta: Es prejuicio de género”

“P: El Presidente (de la compañía) me dijo que espere un año para ser ascendida porque un colega hombre – con menos experiencia, menos publicaciones y menos becas- “realmente quiere esto”. Es prejuicio de género o simplemente apesto?    Rta: Es prejuicio de género”

“P: Anuncié mi licencia por maternidad y de repente me excluyen de comités importantes y oportunidades para dar charlas. Es un sesgo de género o simplemente apesto? Rta: Es un sesgo de género”

“P: Me piden que haga muchas tareas domésticas en el trabajo, organizar actividades de la CME, organizar los cronogramas -mientras a mis colegas varones les piden que vayan a comites de gran influencia  y que tomen roles de liderazgo. Es prejuicio de género o simplemente apesto? Rta: Es prejuicio de género”

Mientras el hilo ganaba impulso, Choo aclaró publicamente que las experiencias a las que refería en sus tweets no son todas personales, pero sí son una suma de experiencias de mujeres en el ámbito académico.

“Frecuentemente escucho de mujeres médicas que dudan de sus propias capacidades, y cuando llegas al fondo de estos sentimientos, está que todas han tenido estas señales, verbales y no verbales, de que ellas no pertenecen allí”, le dijo Choo a Quartz At Work, a través de un mensaje de Twitter. “Mucha gente interpreta esto como que “no merezco pertenecer”. Pero los estudios sobre los sesgos de género demuestran que una mujer igualmente calificada que un varón será clasificada peor según los criterios utilizados para determinar contrataciones y promociones.

Choo, una mujer asiática-americana, dice que la raza, la etnia, el género y la orientación sexual, todas juntas agravan las experiencias de duda sobre sí mismas de las mujeres.

“Las mujeres tienen que ser conscientes de la posibilidad de que ellas son increíbles, y realmente son los sesgos lo que las lleva al embotamiento de las oportunidades” dice Choo, haciendo notar que eligió las ilustraciones de Sendak del libro “What Do You Say Dear?” porque es un libro lleno de situaciones ridículas, para las cuales la respuesta son siempre los buenos modales.

“Las mujeres describen estas situaciones laborales en donde hay un 99% de chances que su circunstancia, o el comportamiento de alguien, tenga que ver con que se juegan sesgos de género y discriminaciones. Y tal vez hay un 1% de chances de que esto tenga que ver con su mala performance”, le dijo Choo a Quartz At Work. “Y ellas se agarrarán de esa UNICA cosa. Entonces, lo que quería era ilustrar situaciones como estas, cuando desde una mirada externa es tan evidentemente obvio que hay sesgos que están operando. Quería darles permiso y agencia a las mujeres para que digan “Espera! tal vez no es mi culpa!”

2018-08-01T18:06:41+00:00