Cambios en el Estado: La agenda de género en primera plana

Por Marisol Andrés

Las demandas de mujeres y diversidades están teniendo un eco cada vez más profundo en la agenda política de nuestro país. En los últimos años, la Ley de Paridad, la Ley Micaela, el Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos (PIOD) y la reciente creación de Ministerios, son algunas de las acciones implementadas que además de reconocer el problema, apuestan a solucionarlo.

Una lucha histórica

La lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres y diversidades no empieza ni termina con un gobierno. A lo largo de la historia, y muy lentamente, distintas leyes y políticas públicas fueron acompañando las demandas de la sociedad en cuestiones de género y diversidad. Los primeros avances y las primeras conquistas, permitieron ir ampliando la base de las demandas.

Así, la Ley 24.012 de Cupo Femenino sancionada en 1991 que establecía que al menos el 30% de las listas de candidatos que presentaran los partidos en las elecciones estuviera ocupado por mujeres, dio lugar en 2017 a la Ley Nº 27.412 de Paridad de Género en Ámbitos de Representación Política, que estipula que las listas de candidatos al Congreso de la Nación y al Parlamento del Mercosur deben ser realizadas “ubicando de manera intercalada a mujeres y varones desde el/la primer/a candidato/a titular hasta el/la último/a candidato/a suplente”.

Por su parte, en 2018 se presentó el Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos (PIOD)  que contempla más de 200 acciones generales a desarrollar en tres años por parte los organismos de la administración pública nacional, organizadas en cuatro ejes de acción: autonomía física, económica, autonomía en la toma de decisiones, y transformación cultural. En 2019 se reglamentó la Ley Micaela N° 27.499 de capacitación obligatoria en género para todas las personas que integran los tres poderes del Estado. El 2020 parece comenzar con la intención de una continuidad de políticas públicas con perspectiva de género.

Los nuevos Ministerios 

A partir de la asunción del nuevo gobierno, se creó el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación presidido por la abogada Elizabeth Gómez Alcorta, conformado por tres áreas claves:

  1. La Secretaría de Políticas contra la Violencia por razones de Género responsable del cumplimiento de la ley 26.485 en materia de prevención, asistencia, fortalecimiento de acceso a la justicia y protección.
  2. La Secretaría de Políticas de Igualdad y Diversidad encargada de la prevención de la violencia institucional y del desarrollo de un sistema de cuidados como política interministerial.
  3. La Subsecretaría de Formación, Investigación y Políticas Culturales con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la ley Micaela y de promover políticas culturales de transformación.

A su vez, en la provincia de Buenos Aires se creó el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual encabezado por la militante social y sindical Estela Díaz, que tiene tres lineamientos de gestión: política contra las violencias, articulación transversal de las políticas de género, área de diversidad sexual.

Economía Feminista

Por primera vez, el Ministerio de Economía cuenta con un área que hace foco en la igualdad de género desde una concepción económica. El titular de la cartera, Martín Guzmán designó a la economista e investigadora Mercedes D’Alessandro, como Directora de Economía y Género. Entre sus funciones se encuentran:

  • Contribuir a que la programación económica sea orientada por el principio de reducir brechas en la redistribución de ingresos y riqueza social.
  • Contribuir a transformar las herramientas de comprensión, medición, análisis y diseño de política económica de modo que tengan un entendimiento más amplio del trabajo, incluyendo aquellos trabajos que no forman parte hoy de las estadísticas oficiales pero sostienen el entramado productivo.
  • Trabajar de manera coordinada con los equipos del INDEC en un sistema de indicadores económicos que permitan diagnosticar de manera acabada la situación de las mujeres
  • Identificar aquellas áreas en las que la participación económica de las mujeres esté estancada y generar herramientas para sortear estos obstáculos.

El camino a la transversalización del enfoque de género 

Como parte de una intención de transversalizar el género en las políticas, se están llevando adelante una serie de medidas. 

  • Atentos a una de las demandas más masivas de los últimos tiempos y que impulsó el debate en el Congreso Nacional por primera vez en la historia (2018), tanto el Presidente de la Nación como el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, designaron como Ministros de Salud a Ginés González García y Daniel Gollán respectivamente, reconocidos profesionales que adhieren a la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Inmediatamente ambos restablecieron el Protocolo ILE. 
  • El Ministerio de Obras Públicas presidido por Gabriel Katopodis, anunció el plan “Argentina Hace” para reactivar las obras en los primeros 100 días de gobierno, que promueve la paridad de género en todo el país.
  • El Ministerio de Desarrollo Social a cargo de Daniel Arroyo, dio a conocer que se está trabajando en conjunto con el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad en la implementación de un Sistema de Cuidados y reconoce que la mayor parte de las responsabilidades de cuidado recaen sobre las mujeres, situación que impacta negativamente en sus trayectorias laborales y en su autonomía económica.

¿Hacia dónde vamos?

Desde Grow consideramos que las cuestiones de género deben ser abordadas desde un enfoque integral ya que la desigualdad entre varones, mujeres e identidades no binarias es estructural y por lo tanto afecta todos los ámbitos en los que las personas desarrollan sus vidas.

Muy lejos aún de cumplir con la demanda de paridad en los cargos ejecutivos, la designación de funcionarios/as que tienen perspectiva de género es una noticia que no pasa desapercibida. Entender que las problemáticas de género no son exclusivas de un ministerio es un primer gran paso hacia la transformación estructural de un orden social desigual y violento. Pero también es necesario que estas medidas sean acompañadas por la designación de un presupuesto acorde a los desafíos que tiene por delante el Ministerio presidido por Gómez Alcorta, y que efectivamente el diseño y la implementación de todas las políticas públicas tengan un enfoque de género.

Fuentes consultadas: