¿Cuáles son los sesgos y prejuicios de género identificados en Argentina?

Este año fue publicado un informe realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que aporta evidencia sobre una discusión de larga data: el impacto de las normas sociales y estereotipos sobre el nivel de inequidad de género en sociedades.

Por Tatiana Ardissone

Sostenemos, hace tiempo, que los sesgos operan sobre la igualdad de género. En particular, el informe publicado por el PNUD (2020), titulado TACKLING SOCIAL NORMS: A game changer for gender inequalities, resalta que un desafío clave a la hora de asegurar una sociedad con equidad de género son las normas sociales de género y los estereotipos conformados por creencias, sesgos y prejuicios, que refuerzan identidades de género y determinan relaciones de poder que constriñen el comportamiento de mujeres y varones.

No obstante, hasta ahora este problemático fenómeno no había sido medido. Un punto vital a la hora de comprender su severidad y alcance. Más aún en el marco de un desaceleramiento en la velocidad de nuestra trayectoria hacia la constitución de sociedades con igualdad de género. Como bien explica el PNUD (2020) el mundo no se encuentra en condiciones de llegar a la equidad de género para el 2030 como lo proponen los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

Por lo tanto, este informe aporta un elemento primordial: evidencia. La herramienta que utiliza es un nuevo índice denominado ‘Gender Social Norms Index’ (GSNI) o Índice de Normas Sociales sobre Género (1)

El GSNI mide creencias, sesgos y prejuicios de género en cuatro (4) dimensiones: política, economía, integridad física y educación. Para ello, utiliza siete afirmaciones del World Values Survey. Luego, toma las respuestas de cada persona, medidas según cuánto esté de acuerdo o no con cada afirmación, y compone siete (7) indicadores. 

En el caso de la dimensión… 

  1. política, las afirmaciones presentadas son:
    1. Los varones son mejores líderes políticos que las mujeres y  
    2. Las mujeres tienen los mismos derechos que los varones.
  2. educativa, el postulado es:
    1. La universidad es más importante para un varón que para una mujer.
  3. económica, las frases utilizadas son:
    1. Los varones deberían tener más derecho a un trabajo que las mujeres y
    2. Los varones son mejores ejecutivos de negocios que las mujeres.
  4. de integridad física, se hace uso de…
    1. un proxy de violencia doméstica y
    2. un proxy de derechos reproductivos.

Los resultados arrojaron luz sobre un acontecimiento muy interesante: la gran mayoría de mujeres y varones, a nivel global (2), presentan sesgos en por lo menos una de estas dimensiones. Sólo 14% de mujeres y 10% de varones, a nivel global, no presentan sesgos por género en normas sociales. A continuación, presentamos en la Tabla 1 los resultados para Argentina.

Tabla 1. Resultados de Gender Social Norms Index (GSNI) para el período 2010-2014 en Argentina.

  Varones Mujeres Brecha (3)
Sin sesgos 22.35% 26.53% -4.18 pp
Dimensión Política 49.96% 37.56% 12.31 pp
Dimensión Educativa 21.51% 13.18% 8.33 pp
Dimensión Económica 36.88% 24.87% 12.01 pp
Dimensión de Integridad Física 51.17% 54.31% -3.14pp

Nota. Valores tomados del informe titulado TACKLING SOCIAL NORMS: A game changer for gender inequalities del PNUD (2020).

Como bien presenta el informe del PNUD (2020) y sostenemos desde Grow, es posible trazar una relación entre los sesgos presentes en la sociedad y la situación de varones y mujeres en el acceso a determinados derechos. Esto no quiere decir que las normas sociales sean el único factor que juega un rol en este fenómeno, pero sí pareciera indicar que existe cierta correlación entre ellos. 

En particular, llama la atención las elevadas brechas entre varones y mujeres en la dimensión política y económica del GSNI. Sus valores son de 12.31 pp y 12.01 pp respectivamente. Por ello, en esta ocasión haremos foco en ellas.

En la dimensión política, la realidad también refleja disparidad. En base a datos expuestos por Kenny (2019) para el período 2019-2021, en la Cámara de Diputados de la Nación el 40% de las bancas son ocupadas por mujeres y en el Senado de la Nación sólo el 39%. Un hecho además regulado por la Ley de Cupos. Para el Poder Ejecutivo, como bien presenta la misma autora, desde el regreso a la democracia únicamente 12 de 97 candidatos a presidente fueron mujeres y solo una resultó electa. En el caso de las provincias, sólo 10 de 233 elecciones llevadas a cabo fueron ganadas por mujeres. Una realidad similar también puede percibirse a nivel municipal, donde 258 sobre más de 2000 intendencias, que posee nuestro país, son ocupadas por mujeres (4).

En la dimensión económica, la brecha presentada en sesgos coincide con la despareja tasa de actividad entre mujeres y varones. La tasa de empleo para varones es de 63.6%, mientras que la tasa de empleo para mujeres es de 44.7% (5%). La brecha en este caso se traduce en 18.9 pp (6). Y a medida que medimos la participación de mujeres y varones en posiciones jerárquicas más elevadas vemos que esta resulta cada vez más dispar. Según los datos de la EPH (3er Trimestre 2019), sólo el 30.1% de las ocupaciones de jefaturas están a cargo de mujeres.

Estas desigualdades en la participación en el ámbito político y en el mercado laboral en general, se vuelven cada vez más pronunciadas a medida que ascendemos en jerarquía. Este fenómeno es llamado ‘Techos de Cristal’ y no sólo se da en Argentina, sino que el informe del PNUD (2020) lo rastrea como una situación que se replica a nivel global.

En consecuencia, vale la pena que a nivel social y organizacional se trabaje en la identificación y eliminación de sesgos, ya que lejos de ser algo inocuo, tienen un impacto directo en los roles y oportunidades que varones y mujeres gozan en la sociedad. Por eso, invitamos a desmitificar y derrumbar paso a paso las barreras, que muchas veces pueden ser inconscientes e invisibles, que limitan el avance hacia sociedades sin desigualdades por razones de género.

Si estás interesado/a en conocer más sobre cómo los efectos de los sesgos de género pueden presentarse en ámbitos laborales, recomendamos el artículo “¿Es un sesgo de género o simplemente apesto? El hilo de twitter de una doctora que se volvió viral”. Y para más información puntual sobre América Latina, recomendamos el artículo “Los sesgos de género en las pymes de la región”.

Notas al pie:

(1) Traducción propia del término usado en el informe.

(2) Se encuestaron a personas de 75 países.

(3) Porcentaje de varones menos porcentaje de mujeres. Medido en puntos porcentuales (pp).

(4) Para más ejemplos e información por favor remitirse a la nota de Kenny (2019).

(5) Informe presentado por la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (2020).

(6) Información del 4to trimestre de 2019 en población urbana de 14 años y más.

 

Bibliografía consultada

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